«Los seres humanos llevan al menos dos millones de años corriendo y, por supuesto, durante la mayor parte de ese tiempo lo hicieron descalzos. Las zapatillas de running modernas no se inventaron hasta mediados de los años 1970», dice el profesor Daniel Lieberman. Empezó a investigar cómo corre la gente y él mismo comenzó a correr descalzo. Correr descalzo tiene beneficios increíbles para el cuerpo humano.
Beneficia a tus pies, tus articulaciones y todo tu cuerpo. Además, incluso puede mejorar tu estado de ánimo.
Tus zapatos les vendan los ojos a tus pies
Los fabricantes de zapatillas de running afirman que necesitas una suela gruesa y blanda para correr. Eso no es cierto.
Al correr de forma natural, las plantas de los pies exploran sin parar el suelo bajo ellas. Le dicen al cerebro: «¡Cuidado, un bache! ¡Tensa los músculos!». Actúan como los sensores incorporados de tu cuerpo, y una suela gruesa es como una venda que les impide funcionar correctamente. Tu cerebro no sabe qué hay bajo tus pies y, lo que es peor, aunque el cerebro envíe instrucciones, los pies no pueden usarlas para reaccionar al terreno.
¿Qué ocurre?
- El cerebro no recibe suficiente información para mantener el equilibrio.
- No puede evaluar correctamente qué músculos activar.
- El resultado es un alto riesgo de lesión.
Con una suela gruesa, prácticamente corres a ciegas. Ya estás acostumbrado a correr con los pies vendados, pero prueba a quitarte los zapatos. Sentirás pura alegría, como si alguien te hubiera destapado los ojos.

Tus dedos tienen fuerza
Prueba este ejercicio sencillo:
- Ponte de pie, erguido sobre el suelo.
- Concéntrate en cómo los dedos se aferran al suelo.
- Ahora utiliza los dedos para elevar todo el cuerpo y ponerte de puntillas. Asegúrate de que el movimiento nazca en los dedos. Los gemelos solo deben ayudarlos a levantarte.
¿Lo ves? Tus dedos pueden levantar todo el peso de tu cuerpo; así de fuertes son. Por desgracia, no puedes aprovechar esa fuerza cuando llevas zapatillas de running convencionales.

Tus dedos tienen muchísima fuerza. Si les das espacio, pueden levantar todo tu cuerpo.
Los zapatos convencionales tienen una forma completamente distinta de la de nuestros pies y no ofrecen espacio suficiente para los dedos. Por eso a menudo lanzamos los pies hacia delante en vez de utilizar los dedos para impulsarnos contra el suelo.
Solo cuando empiezas a correr descalzo o con auténticos zapatos barefoot, descubres de lo que es capaz tu cuerpo.
Lectura recomendada: Barefoot y rendimiento: quítate los zapatos y descubre todo tu potencial
Es como si alguien te golpeara el talón con un martillo
¿Sabes qué descubrió el profesor Lieberman al estudiar a corredores con zapatillas y corredores descalzos? Hay grandes diferencias en su forma de correr.
«La zapatilla tiene un talón alto diseñado para que aterrizar sobre el talón resulte muy cómodo, por eso los corredores calzados aterrizan sobre el talón y después apoyan el resto del pie. Cuando aterrizas sobre el talón, el cuerpo se detiene en seco. El impacto es como si alguien te golpeara el talón con un martillo de unas dos o tres veces tu peso corporal», explica en un vídeo.
Nos hemos acostumbrado a aterrizar sobre el talón cuando llevamos zapatillas, pero eso genera una fuerza de impacto enorme que ni siquiera la suela más gruesa puede absorber.

Aterrizamos sobre los talones cuando corremos con zapatillas de running convencionales.
Los corredores descalzos corren de otra manera. Apoyan la parte delantera del pie, que actúa como un mecanismo perfecto de amortiguación sin sobrecargar el pie ni el cuerpo. Cuando aprendas a correr descalzo, tus articulaciones te lo agradecerán.
¿Correr descalzo provoca lesiones?
Probablemente hayas oído que «el pie necesita un zapato firme», pero eso no es cierto. Los zapatos rígidos desactivan los músculos de los pies, de modo que el pie no puede reaccionar a tiempo ante un bache inesperado o grava en el camino. Irónicamente, el riesgo de lesión es mayor cuando llevas zapatillas de running rígidas.
"Un buen apoyo de los dedos también significa un tobillo bien apoyado, algo imposible si los dedos están apretados dentro de un zapato», dice la reconocida fisioterapeuta Clara Lewitová.
Atención: un calcetín elástico también puede oprimir los dedos. Al pasarte al calzado barefoot, asegúrate de cambiar también de calcetines. Lee más en nuestro artículo: Caminar descalzo con calcetines.

Tu tobillo no necesita la protección de un zapato rígido. Con zapatos barefoot, los músculos de los pies pueden protegerlo.
Corre por el placer de hacerlo
Ligereza, libertad y alegría. Eso sentimos cuando corremos de forma saludable. Si te cuesta respirar y sientes que te has dejado los pulmones en casa, algo va mal.
Pásate poco a poco a caminar descalzo y empezarás a notar la diferencia. Tu cuerpo se endereza y, de repente, descubres que respirar resulta más fácil.
Cuando decimos «corre por el placer de hacerlo», lo decimos en serio. Correr descalzo estimula tu cerebro y actúa como una excelente técnica de meditación que puede hacerte más feliz.
Buenas noticias: no tienes que correr completamente descalzo
Puede que no te entusiasme correr descalzo por un carril bici caliente o un camino embarrado. Por suerte, ya existen zapatos barefoot bien diseñados que ofrecen la misma experiencia que correr descalzo.
¡Pero cuidado! No todos los zapatos barefoot son iguales. Si de verdad quieres correr de forma saludable, tus zapatos barefoot deben:
- Tener suelas finas
- Ofrecer mucho espacio para los dedos
- Ser ligeros
- Ser flexibles en todas las direcciones

Los auténticos zapatos barefoot son flexibles, ligeros y espaciosos.
Los zapatos «barefoot» a menudo solo tienen una suela fina, pero olvidan el espacio para los dedos, que es igual de importante para la salud de tus pies y de todo tu cuerpo.
En Ahinsa shoes tenemos una gran ventaja: nuestros zapatos han sido diseñados especialmente por fisioterapeutas. Por eso hemos tenido en cuenta todos los parámetros esenciales. Además, nos hemos asegurado de desarrollar zapatillas de running que transpiren y duren años. ¿Ya las has visto?
No conocemos otros zapatos que beneficien a tus pies como Ahinsa shoes. Si encuentras unos que superen a Ahinsa shoes en todas las características esenciales, dínoslo. Te daremos un 50% de descuento en un nuevo par de zapatos.
El barefoot es una alegría, pero empieza poco a poco
Llevamos tanto tiempo caminando con zapatos que nuestros pies se han vuelto débiles y sensibles. Por eso no basta con quitarte los zapatos y empezar a ir descalzo de inmediato.
Por suerte, puedes aprender fácilmente a correr descalzo. Empieza caminando y siente cada paso. Utiliza el impulso natural de los dedos y evita aterrizar sobre el talón. En próximos artículos, te enseñaremos cómo hacerlo.
Pero eso no significa que tengas que esperar para liberar tus pies. Puedes empezar ya. Hemos pensado en quienes no tienen mucha experiencia caminando y corriendo descalzos y hemos desarrollado zapatos que facilitan la transición. La línea Comfort de Ahinsa shoes tiene una doble amortiguación que absorbe los impactos y te ofrece los beneficios de una pisada barefoot.
Cuando estés listo para dar el paso, solo tienes que sacar la plantilla para obtener unos zapatos barefoot. Estos consejos sencillos de fisioterapeutas también pueden ayudarte.

Corre de forma saludable y sé feliz con Ahinsa shoes.
¿Te atreves a hacer algo bueno por tu salud? Vive la libertad de correr sobre tus propios pies.