Vamos a probarlo. Aprende a atarte los cordones de una forma original. Hemos creado 6 videotutoriales para ti para que nunca vuelvas a salir de casa con unos zapatos aburridos.
Y como guinda, hemos reunido algunas curiosidades sorprendentes sobre los cordones. ¿Sabes cómo se llaman sus extremos rígidos?
¿Por qué conformarte con unos cordones corrientes?
No necesitas tejer un jersey entero con los cordones para destacar. Basta con elegir otro tipo de cordón para marcar una gran diferencia: cambia los clásicos blancos por algo más creativo. Cordones redondos en vez de planos, o estos de abajo en lugar de blancos:
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¿Cómo combinar cordones de colores con tus zapatos?
Puedes optar por el contraste: poner cordones rosas en zapatos blancos. O, al contrario, por un estilo tono sobre tono: unos cordones rojos en zapatos rojos resultan sorprendentemente originales. También puedes combinar los cordones con la suela exterior o con tu abrigo o sombrero favorito.

¿Cordones redondos o planos?
Los cordones redondos tienen estilo. Se ven distintos a primera vista, pero también tienen inconvenientes. Como su superficie de contacto es menor, tienden a desatarse más a menudo. Pero no te preocupes: más abajo tenemos un consejo para que te ates los zapatos sin que se deshagan.
Sin duda elegiríamos cordones planos para zapatos de un material más fino o para aquellos que vayas a llevar todo el día. Los cordones redondos pueden ejercer más presión sobre los pies debido a su menor superficie.

Los cordones redondos se ven distintos a primera vista. Pero tienden a desatarse.
¿Cómo te benefician unos cordones bien atados?
Un atado original no es solo cuestión de estilo. Unos zapatos bien atados también se ajustarán mejor. Por ejemplo, los deportistas utilizan una técnica para correr llamada «nudo de talón» para sujetar el pie dentro del zapato. Si el talón se mueve demasiado dentro de tus zapatillas de correr, prueba lo siguiente:
- Pasa los cordones de la forma clásica hasta los dos últimos ojales.
- Pasa el cordón desde el penúltimo ojal hasta el ojal superior que está encima. Es decir, vuelves a introducir el cordón del lado derecho en ese mismo lado para que salga por el interior del zapato.
- Así se forma un bucle. Pasa el cordón del lado contrario por el bucle y después ata el zapato como de costumbre.
Importante: ¿Para qué zapatos y cordones sirven nuestros tutoriales?
Todos los tutoriales de lazadas creativas que hemos grabado para ti funcionan con zapatillas clásicas con 6 ojales a cada lado.
Para las zapatillas necesitarás cordones de 120cm.
Tutorial #1: Ochos
- Empieza a pasar los cordones por los ojales superiores. Pásalos de manera que salgan del zapato por los ojales de arriba.
- Pasa el cordón derecho un ojal más abajo por el lado derecho, de fuera hacia dentro.
- Pasa el cordón izquierdo de la misma forma por el lado izquierdo.
- Cruza los cordones sobre la lengüeta y sácalos por el tercer ojal.
- Vuelve a introducirlos en el zapato por el cuarto ojal y cruza los cordones. Repite hasta llegar a los ojales más bajos.
- Cruza los cordones sobre la lengüeta y vuelve por el interior hasta el penúltimo ojal.
- Pasa el cordón derecho un ojal más arriba en el lado derecho, de fuera hacia dentro.
- Pasa el cordón izquierdo de la misma forma por el lado izquierdo.
- Termina hacia arriba de la misma forma en que bajaste. Es decir: cruza los cordones sobre la lengüeta, sal hacia fuera y vuelve a entrar un ojal más arriba.
Con esta lazada, el cordón pasa dos veces por todos los ojales salvo los inferiores.
Tutorial #2: Rombo
- Empieza por los ojales inferiores. Pasa los cordones de manera que salgan por el exterior del zapato.
- Toma el cordón izquierdo y pásalo por la derecha a través del tercer ojal desde arriba, de fuera hacia dentro.
- Pasa ese mismo cordón por el mismo lado, un ojal más arriba, haciéndolo de dentro hacia fuera.
- Pasa ese mismo cordón por el quinto ojal del otro lado, de fuera hacia dentro.
- Pasa ese mismo cordón por el mismo lado, un ojal más arriba, de dentro hacia fuera.
- Pasa ese mismo cordón por el ojal superior del otro lado, de fuera hacia dentro.
- Haz lo mismo con el segundo cordón.
- Ata un lazo.
Tutorial #3: La cesta de mimbre
- Empieza por los ojales inferiores. Pasa el cordón de forma que salga por el exterior.
- Pasa el cordón izquierdo de la manera clásica, cruzándolo un ojal más arriba. Así se forman dos «tiras» de cordón sobre la lengüeta.
- Pasa el cordón derecho por debajo de la tira inferior y por encima de la superior y entra en el ojal desde dentro.
- El cordón vuelve a estar a la izquierda. Pásalo de la forma clásica, cruzándolo un ojal más arriba.
- Entrelaza el cordón derecho de la misma manera, repitiendo el paso 3.
- Continúa hasta arriba y ata un lazo.
Tutorial #4: Rombo – Versión 2
- Empieza por los ojales inferiores. Pasa el cordón de forma que salga por el exterior.
- Pasa el primer cordón en cruz, saltándote un ojal de cada dos. Así quedará un ojal libre.
- Haz lo mismo con el otro cordón.
- Introduce el primer cordón en el ojal libre desde dentro. El cordón saldrá por el exterior del penúltimo ojal.
- Haz lo mismo con el otro cordón.
- Pasa el primer cordón por el siguiente ojal desde fuera, siguiendo el clásico patrón cruzado.
- Haz lo mismo con el otro cordón. Al hacerlo, cruzarás dos veces el cordón ya pasado, una vez por encima y otra por debajo.
- Con ese mismo cordón, vuelve un ojal hacia abajo, pasándolo desde dentro. El cordón pasará dos veces por este ojal.
- Repite con el segundo cordón.
- Pasa el cordón que tienes en la mano de la forma clásica, cruzándolo hasta el ojal libre, de nuevo de fuera hacia dentro.
- Con el segundo cordón cruzarás dos veces, primero por encima, luego por debajo y después entrarás en el ojal desde fuera.
- Vuelve un ojal más abajo otra vez, de dentro hacia fuera.
- Continúa igual hasta arriba: vuelve, cruza y entrelaza.
- Ata un lazo u oculta los cordones dentro del zapato.
Consejo: ¿Cómo ocultar los cordones para que no asomen? Primero haz un nudo y un lazo clásicos y después esconde el lazo detrás de la lengüeta del zapato.
Tutorial #5: Lazada cruzada
- Empieza por los ojales inferiores. Pasa el cordón de manera que los extremos salgan por el interior del zapato.
- Pasa el cordón izquierdo un ojal más arriba en el lado izquierdo, de dentro hacia fuera.
- Pasa el cordón derecho por un ojal situado dos ojales más arriba en el lado derecho, de nuevo de dentro hacia fuera.
- Pasa el cordón izquierdo por el ojal libre del lado contrario, de fuera hacia dentro.
- Pasa el cordón derecho por el ojal del lado contrario, de fuera hacia dentro.
- Pasa el cordón derecho por el ojal libre más cercano del lado derecho, esta vez de dentro hacia fuera, para que el cordón quede oculto dentro del zapato.
- Pasa el cordón izquierdo por un ojal situado dos ojales más arriba en el lado izquierdo, de nuevo de dentro hacia fuera para ocultar el cordón.
- Pasa ambos cordones horizontalmente por el ojal que tienen enfrente, de fuera hacia dentro.
- Continúa igual hasta arriba y después átalos.
Tutorial #6: Red de pesca
- Empieza en los penúltimos ojales (los segundos desde abajo). Pasa los cordones de manera que salgan por el exterior.
- Esto formará una «tira» de cordón sobre la lengüeta del zapato. Escóndela detrás de la lengüeta.
- Toma el cordón derecho y vuelve al ojal inferior derecho. Pásalo de dentro hacia fuera.
- Así se formará un bucle. Pasa el cordón derecho a través de él hacia la lengüeta.
- Haz lo mismo con el cordón izquierdo.
- Con el cordón derecho, cruza la lengüeta y entra en el cuarto ojal desde abajo, de fuera hacia dentro. Así quedará libre el tercer ojal.
- Con ese mismo cordón, vuelve al interior del tercer ojal, de fuera hacia dentro.
- Haz lo mismo con el otro cordón.
- Repite pasando el cordón en diagonal hasta el ojal contrario, de modo que quede un ojal libre. Después vuelve al ojal libre.
- Ata un lazo u oculta los cordones dentro del zapato.
Cómo limpiar los cordones
Cuidar tus cordones no es difícil. Limpiarlos a mano es muy sencillo:
- Saca los cordones de los zapatos.
- Ponlos en agua con detergente o jabón.
- Déjalos en remojo toda la noche.
- Saca los cordones y frótalos con un cepillo pequeño y suave.
Ese cepillo de dientes viejo que pensabas tirar será perfecto para esta tarea.
¿Prefieres lavar los cordones en la lavadora? El resultado siempre es un poco mejor a mano, pero la lavadora también puede hacerlo. Solo tienes que poner los cordones en una bolsa de lavado antes de lavarlos para que no se enganchen en el tambor ni acaben detrás de la junta de goma.
Nunca laves los zapatos en la lavadora, salvo que el fabricante lo permita expresamente.
Curiosidades sorprendentes de la historia de los cordones
¿Cuántos años tienen los cordones? Tantos como los zapatos.
O al menos como los zapatos que se han conservado. Históricamente, el calzado se fabricaba con materiales que se descomponen fácilmente, por lo que encontrar zapatos antiguos es una rareza.
En 2008, unos arqueólogos descubrieron en Armenia unos zapatos de 5.500 años de antigüedad en la cueva Areni-1. ¿Y sabes qué? ¡Tenían cordones!

Los zapatos más antiguos del mundo tienen 5.500 años. ¿Los cordones más antiguos? La misma edad. Fuente de la imagen: Wikipedia.
Hoy los cordones se trenzan igual que hace 200 años.
Antes de la Revolución Industrial, se solían utilizar tiras de cuero u otros materiales como cordones. Pero las nuevas máquinas permitieron trenzarlos a gran escala, dando lugar a los cordones «trenzados» que conocemos hoy. El proceso de trenzado sigue siendo el mismo, solo cambian los materiales.
Los herretes, los extremos rígidos de los cordones, existen desde 1790.
¿Sabías que el extremo rígido de un cordón se llama herrete? Está hecho de plástico o metal y lo popularizó el inventor inglés Harvey Kennedy. Gracias a él, tenemos cordones que no se deshilachan y son fáciles de pasar.
Curiosidades aún más sorprendentes sobre los cordones en la actualidad
Existe un récord mundial de atarse los cordones.
El español Alváro Martín Mendieta puede atar con lazo los cordones de 3 pares de zapatos en 9,99 segundos. Mendieta también tiene otros récords, como el del saque de ping-pong más largo, desde 14,86 metros.
Atarte los cordones rápidamente te ahorrará un mes de vida
Una persona dedica, de media, un mes entero de tiempo neto a atarse los cordones a lo largo de su vida. ¿Te parece mucho? Entonces aprende el Ian Knot. Su inventor afirma que es la forma más rápida del mundo de atarse los cordones.
Hay una persona que se hace llamar Professor Shoelace.
Ese hombre es Ian Fieggen, el inventor del Ian Knot. Puedes encontrar todo sobre los cordones en su página web. Pero no entres a menos que tengas unas horas libres.
¿Cómo atar los cordones para que no se deshagan? Basta un pequeño ajuste.
Según «Professor Shoelace» Ian Fieggen, lo único que tienes que hacer es atar el nudo de base en sentido contrario al habitual. Si siempre lo haces hacia el mismo lado, atas el lazo de la misma forma y el resultado es inestable. Cambia de lado al hacer el nudo y listo.
Enseña a tus hijos esta forma segura de atarse los cordones. Es un pequeño detalle que evitará que pisen los cordones y se caigan.
También puedes prescindir de atarte los cordones
Ya sabes que pasarás un mes de tu vida atándote los cordones. ¿Qué tal irte de vacaciones en su lugar? Echa un vistazo a las nuevas zapatillas sin cordones para primavera y verano que solo tienes que ponerte.
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