Tenemos una buena y una mala noticia para ti. La mala es que esta forma de caminar no es natural y, con el tiempo, puede provocar distintos problemas corporales. Irónicamente, la gran mayoría de las personas caminan así.
La buena noticia es que hay mucho potencial para mejorar tu paso y la función de todo tu aparato locomotor. La segunda parte de nuestro reto te ayudará a hacerlo:
Activa la planta del pie
¿Cómo? Durante tus cinco minutos diarios de caminata consciente, concéntrate en el contacto de la parte delantera de la planta con el suelo e intenta «invertir» el mecanismo de tu paso. En el momento en que normalmente «lanzas» el pie hacia delante desde la pelvis y las caderas, intenta en cambio impulsarte con los dedos y dejar que esa fuerza te lleve hacia delante.
Recuerda que, al caminar así, el pie no tiene que aterrizar muy por delante del cuerpo. Puedes apoyarlo suavemente justo debajo de ti. ¡El paso puede ser más corto, pero será saludable y correcto!